La eyaculación precoz o temprana es la falta de control eyaculatorio que provoca la salida del semen inesperadamente, y puede suceder alguna vez o producirse en todas las relaciones sexuales. Hoy se estima que hay un 40% de eyaculadores precoces. La respuesta sexual de un varón es ejercer un control voluntario sobre el reflejo eyaculatorio, pero este control no indica que pueda mantenerse la excitación durante horas para que su pareja llegue al orgasmo.
Durante horas no, a no ser que sufra otra disfunción "la eyaculación retardada", y los que viven este problema tienen dificultad para llegar al orgasmo dentro de la vagina, así que pueden tardar horas, y si es grave el hombre puede no eyacular. Cuando existe un control adecuado, al eyacular, el hombre sigue con los movimientos del coito, entra en un alto grado de placer y está excitado hasta que decide "abandonarse" y alcanzar el climax.
Se inicia el encuentro y el hombre se va excitando poco a poco hasta la fase de "meseta" y puede permanecer excitado con un estímulo rítmico hasta que esté muy próximo al orgasmo. El varón puede así gozar de un intenso placer aumentando lenta o más rápidamente la excitación hasta que el orgasmo llegue sin hacer ningún esfuerzo especial.
Al revés, el eyaculador precoz se excita tan deprisa que no consigue llegar a la fase de "meseta" y eyacula involuntariamente. Desde el punto de vista del psicoanálisis esta precocidad que ocurre al tomar contacto con la vagina o antes, es porque existe un exceso de excitación. Es un eyaculador tardío porque se excita antes, mucho antes, incluso horas antes de la relación sexual, con cualquier otro estímulo que no tiene relación con su pareja, y cuando la ve no puede controlarse. Eyacula mucho antes de que exista un deseo consciente.
El eyaculador precoz no confía en su habilidad y padece ansiedad de ejecución, podría evitar las relaciones y puede producirse impotencia. La eyaculación rápida no se limita a lo genital y puede afectar al varón cuando lleva a cabo cualquier tarea, que desea terminar cuanto antes. Quitársela de enmedio, sea una charla, un trabajo o una relación sexual.
Y es que, cuando están muy afectados con su síntoma se sienten mal cada vez que se les escapa la eyaculación. Se consideran "perdedores" y aumenta la ansiedad de ejecución. Por eso es recomendable que, cuando estén físicamente en tensión eviten las relaciones, porque es más difícil controlar la eyaculación.
El tratamiento se centrará en el trabajo con las sensaciones que ayudarán a intensificar la percepción sexual. Se llevará a cabo a través de la Terapia combinada con el "Masaje Sensorial", dirigida a conseguir logros.
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Firmado : Ana de Calle. Sexóloga. Especialista en Orientación y Terapia sexual y de Pareja.
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