MADRID - Cada vez más, los pacientes con trastornos de ansiedad y depresión son llamados a participar en la preparación de su tratamiento, tal y como apuntan miembros del Grupo de Trabajo sobre Habilidades en Salud Mental de la SEMG. Es importante para su beneficio que el paciente disponga de buena información acerca de su enfermedad y que se haga partícipe del proceso de salud según afirma el doctor José Manuel Solla, miembro de este Grupo de Trabajo de la Sociedad. Para ello, el doctor Pedro Cañones, integrante del mismo Grupo de Trabajo, recuerda que el médico debe usar un lenguaje adaptado a los conocimientos y formación cultural del paciente, buscando ejemplos y símiles que le ayuden a entender qué le sucede. En este sentido el doctor Cañones subraya que para el médico el tiempo es la herramienta más importante y a la vez escasa para tratar casos de depresión y ansiedad, puesto que la consulta debe transcurrir de una manera pausada, calmada y con mucho diálogo. Además de los pacientes, la educación de las familias y la comunidad para la salud mental, les ayuda a aceptar el diagnóstico, a identificar mejor la naturaleza de los síntomas y a potenciar los recursos para entender y manejar la enfermedad, sostiene el doctor Juan Antonio Martín Jiménez, miembro también de esta sociedad científica. Para este médico, la información completa al paciente sobre su enfermedad, sobre las expectativas del tratamiento y sobre la necesidad de su adhesión al mismo, es fundamental a la hora de conseguir la implicación del paciente y sus familiares en el cumplimiento correcto de las medidas terapéuticas, tanto farmacológicas como psicoterapéuticas.
Ansiedad y depresión siguen teniendo mucha presencia en las consultas de AP
Según los médicos consultados, la ansiedad y la depresión, son los motivos de consulta más frecuentes relativos a salud mental en atención primaria. La competitividad y complejidad cada vez mayores de la sociedad moderna dificultan enfocarse en la prevención de trastornos de salud mental, puesto que numerosos factores exceden del ámbito puramente sanitario, subraya el doctor Solla. En este sentido el doctor Cañones considera importante diferenciar entre los casos de estrés y los de depresión o ansiedad, puesto que es bastante frecuente encontrarse con falsas consultas. Como afirma este médico general, si bien es cierto que una mala adaptación a situaciones de estrés sostenido y prolongado puede traer como consecuencia ansiedad, el estrés en sí no es una enfermedad. Por otra parte es frecuente que depresión y ansiedad vayan asociadas, matiza el doctor Cañones y señala que ante síntomas depresivos y de ansiedad hay que indagar la posible presencia de otros trastornos. Para el doctor Martín Jiménez, especialmente en el primer nivel asistencial, la habilidad en psicoeducación debería formar parte de la formación continuada de los médicos. Y en este sentido señala que el aprendizaje sobre la enfermedad y sus características ayuda al paciente a comprender y afrontar su problema, hecho que modera su ansiedad, mejora su conducta y facilita el éxito del resto de medidas terapéuticas.